Diferencias clave entre una estrella y un planeta: estrella vs. planeta
Tanto las estrellas como los planetas son objetos masivos, grandes y redondos que, vistos desde la Tierra a simple vista, parecen casi iguales. Sin embargo, son completamente diferentes. ¿Qué los distingue? ¡Vamos a descubrirlo!
¿Cuál es la principal diferencia entre las estrellas y los planetas?

La diferencia principal es que las estrellas generan enormes cantidades de energía, principalmente² mediante la fusión nuclear en sus núcleos, y la emiten en forma de luz y calor. Esto nos permite ver estrellas situadas a enormes distancias.
En cambio, los planetas no mantienen la fusión nuclear y, en longitudes de onda visibles, normalmente los vemos sobre todo gracias a la luz estelar que reflejan. También emiten radiación térmica debido a su calor interno y a la energía estelar que absorben. Por eso podemos ver estrellas a simple vista, pero no exoplanetas¹: una estrella como el Sol puede ser alrededor de mil millones de veces más brillante que la luz reflejada por un planeta que la orbita.
¹En términos sencillos, un exoplaneta es un planeta situado fuera del Sistema Solar.
²Hay excepciones, como las enanas blancas (estrellas «muertas»), que emiten luz gracias a su calor residual.
Contenido
- ¿Cuál es la principal diferencia entre las estrellas y los planetas?
- ¿Puede un planeta convertirse en una estrella?
- Cómo distinguir los planetas de las estrellas en el cielo
- Diferencia entre una estrella y un planeta: conclusión
Diferencias entre estrellas y planetas
Una estrella es una enorme esfera de gas caliente —principalmente hidrógeno y helio— y plasma que genera energía mediante la fusión nuclear. El Sol es la estrella más cercana a la Tierra.
Un planeta es un cuerpo natural grande y casi esférico que generalmente orbita una estrella³ y domina gravitacionalmente su región orbital. Los planetas no pueden mantener la fusión del hidrógeno.
³Una excepción son los planetas errantes.
Además de la forma en que producen y emiten energía, existen otras diferencias entre las estrellas y los planetas. ¿Prefieres un resumen visual rápido? Consulta nuestra infografía: Estrellas vs. planetas.
1. Origen
Las estrellas se forman a partir de enormes nubes de gas y polvo que colapsan por la fuerza de la gravedad y se calientan, iniciando la fusión nuclear en sus núcleos. Durante este proceso, los núcleos de hidrógeno se fusionan mediante una serie de reacciones que, en última instancia, convierten cuatro protones en un núcleo de helio-4. Esto libera una enorme cantidad de energía que hace brillar a la estrella.
Por lo general, los planetas se forman en discos de gas y polvo alrededor de estrellas jóvenes, donde las partículas chocan y se agrupan hasta crear objetos más grandes.
2. Composición
La mayoría de las estrellas conocidas están compuestas principalmente de hidrógeno y helio. Entre los planetas hay mundos rocosos, gigantes gaseosos y gigantes de hielo, además de muchos tipos intermedios descubiertos alrededor de otras estrellas.
3. Órbita
Los planetas suelen orbitar estrellas; más exactamente, una estrella y sus planetas orbitan alrededor de su centro de masa común. Sin embargo, existen excepciones, como los planetas errantes (o de libre flotación). No están ligados gravitacionalmente a ninguna estrella ni enana marrón y viajan solos por el espacio. Se cree que algunos fueron expulsados de sus sistemas planetarios originales debido a interacciones gravitacionales con otros cuerpos masivos. Otros podrían haberse formado de manera independiente mediante el colapso de pequeñas nubes de gas.
¿Crees que el Sistema Solar tuvo más planetas en el pasado?
4. Masa
Las estrellas siempre tienen más masa que los planetas. Si un planeta gaseoso adquiriera suficiente masa para mantener la fusión del hidrógeno, se convertiría en una estrella. En cuanto a los planetas rocosos, no se conoce ninguno cuya masa se acerque siquiera a la de una estrella.
Entre los planetas y las estrellas se encuentran las enanas marrones, objetos comúnmente llamados «estrellas fallidas». Se forman como estrellas y pueden fusionar deuterio durante un tiempo limitado, pero no pueden mantener la fusión del hidrógeno que alimenta a las estrellas verdaderas. Las enanas marrones suelen tener entre 13 y 80 veces la masa de Júpiter. Por tanto, un gigante gaseoso tendría que atravesar primero el rango de las enanas marrones antes de convertirse en una estrella de baja masa.
5. Diámetro
Normalmente, las estrellas tienen un diámetro mayor que los planetas. Sin embargo, hay excepciones, como las estrellas enanas blancas. Son restos de estrellas que alguna vez fueron similares al Sol, pero murieron tras expulsar sus capas exteriores y dejar atrás únicamente el núcleo. Ese núcleo tiene aproximadamente el tamaño de la Tierra. Si planetas más grandes que la Tierra sobreviven a la evolución de la estrella, uno de ellos puede ser mayor que la enana blanca que orbita.
6. Temperatura
Las estrellas son extremadamente calientes, mientras que los planetas tienen temperaturas relativamente bajas. Sin embargo, existen casos sorprendentes. Por ejemplo, en 2017, los científicos descubrieron KELT-9b, un planeta cuya cara diurna alcanza más de 4000 °C, casi tanto como la superficie del Sol. KELT-9b es tan caliente porque orbita extremadamente cerca de una estrella de tipo A excepcionalmente caliente.
7. Atmósfera
La atmósfera de una estrella está compuesta principalmente de gases calientes y plasma. En cambio, las atmósferas de los planetas varían en composición y densidad. Por ejemplo, la atmósfera seca de la Tierra contiene un 78 % de nitrógeno y un 21 % de oxígeno. Venus tiene una atmósfera dominada por el dióxido de carbono, con un pequeño porcentaje de nitrógeno, mientras que Marte posee una atmósfera tenue compuesta principalmente de dióxido de carbono, seguido de nitrógeno y argón.
8. Habitabilidad
La vida tal como la conocemos no puede existir en las estrellas debido al intenso calor y la radiación procedentes de sus núcleos, así como a la ausencia de una superficie sólida. Muchos planetas tampoco son habitables, ya sea por sus temperaturas extremas, la falta de aire respirable o sus entornos tóxicos. Sin embargo, nosotros mismos somos la prueba de que algunos planetas, como la Tierra, pueden albergar vida.
¿Alguna vez te has preguntado si existe vida más allá de la Tierra? Nuestra infografía permite explorar fácilmente esta posibilidad. Descubre más sobre la vida en el Universo a través de imágenes.
9. Vida útil
Los planetas no tienen un ciclo vital interno comparable y pueden persistir durante períodos extremadamente largos, a menos que sean destruidos o engullidos. En cambio, las estrellas tienen un ciclo vital bien definido, desde su nacimiento hasta su muerte. Este ciclo depende de la masa de la estrella: cuanto mayor sea su masa, más corta será su vida. Por ejemplo, las estrellas más masivas pueden morir después de solo unos pocos millones de años, mientras que una estrella similar al Sol puede vivir unos 10 000 millones de años.
10. Cantidad en el Universo
Los planetas superan en número a las estrellas en nuestro Universo. Se estima que, solo en la Vía Láctea, el número total de planetas —incluidos los planetas errantes— supera al de estrellas entre 100 y 100 000 veces.
¿Puede un planeta convertirse en una estrella?
¿Podría un planeta llegar a convertirse en una estrella? En teoría, sí. Si un planeta compuesto principalmente de hidrógeno adquiriera suficiente masa, se comprimiría y calentaría hasta que comenzara la fusión sostenida del hidrógeno en su núcleo.
Tomemos como ejemplo Júpiter, compuesto principalmente de hidrógeno. Su masa es de 1,898 × 10²⁷ kg, mientras que la masa del Sol es de 1,989 × 10³⁰ kg. Por tanto, Júpiter tiene unas 1000 veces menos masa que el Sol. En otras palabras, para crear una estrella similar al Sol, tendríamos que reunir aproximadamente 1000 masas de Júpiter. Sin embargo, existen estrellas mucho menos masivas que el Sol: una enana roja puede tener alrededor del 7,5 % de la masa solar, o unas 80 masas de Júpiter.
Así que, hipotéticamente, es posible convertir un planeta en una estrella, pero tendría que adquirir suficiente masa para alcanzar el mínimo necesario para mantener la fusión del hidrógeno.
Cómo distinguir los planetas de las estrellas en el cielo
Ahora que conoces la diferencia entre una estrella y un planeta en el espacio, es hora de abordar una cuestión más práctica. Desde la superficie terrestre, las estrellas y los planetas parecen muy similares; estas pistas te ayudarán a distinguirlos.

1. Comprueba si titila
Las estrellas suelen titilar de forma más perceptible, mientras que los planetas tienden a brillar con una luz más estable.
Una estrella lejana es, en la práctica, una fuente puntual, por lo que las turbulencias de la atmósfera terrestre pueden cambiar rápidamente su brillo y posición aparentes. Los planetas están lo bastante cerca como para mostrar pequeños discos, aunque sean demasiado diminutos para distinguirlos a simple vista. La luz llega desde múltiples puntos de todo el disco, por lo que las fluctuaciones atmosféricas tienden a compensarse.
Esta es solo una pista, no una regla absoluta. Un planeta próximo al horizonte puede titilar intensamente porque su luz atraviesa una mayor cantidad de aire turbulento. Una estrella brillante situada a gran altura puede parecer relativamente estable. Descubre más en nuestra guía sobre por qué titilan las estrellas.
2. Ten en cuenta el brillo
Si Venus es visible, será el objeto con aspecto de estrella más brillante del cielo. Su magnitud varía entre −3 y −4,9, mientras que la estrella más brillante, Sirio, tiene una magnitud de −1,46. Sin embargo, como Venus siempre permanece relativamente cerca del Sol, aparece en el cielo vespertino o matutino, no en mitad de la noche.
Júpiter también es excepcionalmente brillante y suele ser el objeto más destacado cuando Venus no está presente. Marte puede superar en brillo a la mayoría de las estrellas cerca de la oposición, pero se vuelve mucho más tenue en otros momentos. Mercurio, por su parte, puede ser brillante, aunque normalmente se observa durante el crepúsculo.
3. Mira cerca de la eclíptica
La eclíptica representa la trayectoria aparente del Sol en el cielo. Como las órbitas de todos los planetas se encuentran más o menos en el mismo plano, desde nuestra perspectiva todos se desplazan prácticamente por las mismas constelaciones que el Sol: las constelaciones de la eclíptica.
Por tanto, no esperes ver un planeta en la Osa Mayor ni en la constelación del Unicornio. Busca los planetas dentro o cerca de las constelaciones de la eclíptica.
4. Observa el color
El color de un planeta puede ayudarte a identificar cuál estás observando.
Venus se ve blanco, mientras que Júpiter y Saturno presentan un tono amarillento. Marte se reconoce fácilmente por su color rojizo. Mercurio suele verse blanco o amarillo pálido, aunque su color puede ser difícil de distinguir porque el planeta normalmente aparece bajo sobre el horizonte durante un crepúsculo luminoso.
Los dos planetas más lejanos son demasiado tenues para identificarlos por su color a simple vista. Con prismáticos o un telescopio, Urano puede mostrar una tenue tonalidad verde azulada. Neptuno requiere ayuda óptica y aparece de color azul pálido a través de un telescopio.
5. Utiliza aumentos
Si tienes prismáticos o un telescopio, observa el objeto más de cerca. Incluso con aumentos, las estrellas siguen pareciendo puntos de luz. Sin embargo, algunos planetas aparecen como pequeños discos y pueden revelar detalles adicionales, como fases, anillos o lunas.
Descubre qué puedes observar con prismáticos en nuestra guía: Los mejores objetos del cielo nocturno para observar con prismáticos.
6. Utiliza una aplicación de astronomía
Usa la aplicación gratuita Star Walk 2 para identificar rápidamente si estás observando una estrella o un planeta. Solo tienes que sacar el teléfono, apuntarlo hacia el cielo y la aplicación resolverá tus dudas.
Diferencia entre una estrella y un planeta: conclusión
La principal diferencia entre las estrellas y los planetas es que las estrellas emiten luz propia, mientras que los planetas no mantienen la fusión del hidrógeno y, en longitudes de onda visibles, se observan principalmente gracias a la luz estelar que reflejan. Por eso las estrellas lejanas son visibles a simple vista, mientras que los planetas situados fuera del Sistema Solar no lo son.
Desde la Tierra, puedes intentar distinguir un planeta de una estrella por su color, su posición en el cielo y cuánto titila. Sin embargo, ninguna de estas pistas es completamente fiable por sí sola. La forma más sencilla de identificar un objeto desconocido es utilizar Star Walk 2, que muestra qué es y dónde encontrarlo en el cielo desde tu ubicación.

