Gatos cósmicos: constelaciones felinas, estrellas, galaxias y mucho más
Los gatos se esconden por todo el cielo nocturno: no solo en las constelaciones, sino también entre estrellas, galaxias y nebulosas. Puedes encontrar la antigua constelación Felis, constelaciones felinas reconocidas oficialmente como Leo y Lince, la estrella Felis, cuyo nombre significa «gato», y objetos de cielo profundo como las nebulosas Ojo de Gato y Pata de Gato. El Día Internacional del Gato se celebra el 8 de agosto: ¡qué mejor momento para conocer a estos gatos cósmicos!
Utiliza una aplicación de astronomía como Sky Tonight para encontrar fácilmente los gatos celestes. ¡Exploremos juntos el universo felino!
Contenido
- Constelaciones y estrellas felinas fáciles de localizar
- Gatos cósmicos en el cielo profundo: maravillas para observar con telescopio
- Gatos impostores: otros cuerpos celestes con alma felina
- Félicette, la única gata real que viajó al espacio
- Preguntas frecuentes sobre las constelaciones felinas
- Gatos cósmicos: datos esenciales
Constelaciones y estrellas felinas fáciles de localizar
Comencemos nuestro viaje cósmico con los amigos felinos más fáciles de encontrar. En las condiciones adecuadas, puedes verlos a simple vista.
Constelación de Leo
Probablemente ya hayas oído hablar de esta constelación zodiacal. Leo es una de las constelaciones más destacadas del cielo nocturno y puede verse desde casi cualquier rincón de la Tierra, excepto desde la Antártida. A diferencia de muchas otras constelaciones, Leo realmente se parece al león que representa. Se pueden distinguir su cuerpo, la cabeza y la melena, que forman un signo de interrogación —el asterismo conocido como la Hoz de Leo—, así como sus poderosas patas.

Leo se observa mejor de marzo a mayo, tras lo cual desaparece gradualmente bajo la luz del Sol. Para aprovechar al máximo tus observaciones, consulta nuestro artículo detallado sobre la constelación de Leo, donde encontrarás consejos de observación, sus estrellas más interesantes y las leyendas relacionadas con este majestuoso león.

Dentro de la constelación encontrarás otros tres «leones», conocidos como el Triplete de Leo. Este trío de galaxias espirales —M65, M66 y NGC 3628— está unido gravitacionalmente. Aunque no pueden verse a simple vista, estas galaxias son relativamente fáciles de localizar. M65 y M66 pueden observarse con binoculares, mientras que NGC 3628 es visible con un pequeño telescopio de 4 pulgadas.

Constelación de Leo Menor
Entre Leo y la Osa Mayor se encuentra la constelación de Leo Menor. Según algunas interpretaciones, este cachorro de león parece estar de pie sobre el lomo del gran león. Su posición es fácil de localizar utilizando estas dos constelaciones vecinas como referencia, pero reconocer el propio Leo Menor puede resultar difícil: sus estrellas son relativamente débiles y su pequeño contorno triangular no destaca demasiado. Puedes utilizar la aplicación de astronomía Sky Tonight para comprobar si las estrellas que estás observando pertenecen a Leo Menor. Esta pequeña constelación triangular se observa mejor de abril a mayo.

Constelación del Lince
Otra constelación dedicada a un felino salvaje es el Lince. Fue introducida y bautizada por el astrónomo polaco Johannes Hevelius en el siglo XVII. Su nombre no tiene raíces mitológicas ni hace referencia a la forma de la constelación, sino a que sus estrellas son relativamente débiles. En su catálogo estelar Prodromus astronomiae, Hevelius escribió que solo quienes tuvieran la vista de un lince serían capaces de distinguirla. También propuso el nombre alternativo Tigris —Tigre—, pero no llegó a popularizarse.
Oculto a plena vista en el espacio aparentemente oscuro entre la Osa Mayor y Auriga, el Lince puede pasar desapercibido. Si observas con atención, quizá distingas Alfa Lyncis y 38 Lyncis, con magnitudes de 3,1 y 3,8 respectivamente, que forman la pata trasera de este felino salvaje. La constelación completa se asemeja a un zigzag y se observa mejor con binoculares. Es más visible a finales del invierno y durante la primavera, y alcanza su punto más alto en el cielo nocturno hacia marzo, desde latitudes comprendidas entre +90° y −55°.

Estrella Felis (HD 85951)
Dentro de los límites de la constelación de Hidra se encuentra la estrella HD 85951, también conocida como Felis —«gato» en latín—. Su nombre rinde homenaje a la antigua constelación Felis, creada por el astrónomo francés Jérôme Lalande en 1799. Lalande era amante de los gatos y pensaba que el cielo nocturno necesitaba un gato doméstico que acompañara a los leones y al lince ya existentes. Situó la constelación Felis entre la Máquina Neumática y la Hidra, pero esta no fue incluida en la lista de las 88 constelaciones oficiales. Sin embargo, en 2018, la Unión Astronómica Internacional asignó el nombre Felis a la estrella HD 85951, que antiguamente formaba parte de la «constelación del Gato». Así, el gato continúa brillando orgullosamente entre las estrellas.
Felis (mag 4,94) es una estrella de color rojo anaranjado visible a simple vista. No forma parte del contorno de la constelación de Hidra, pero se encuentra dentro de sus límites. La constelación de Hidra, incluida su «Estrella Gato», se observa mejor en el hemisferio sur de febrero a marzo, aunque también puede verse desde el norte de enero a mayo. Para encontrar fácilmente la estrella, utiliza nuestra aplicación gratuita Sky Tonight: busca Felis con la función de búsqueda.

Felis no es la única constelación que quedó fuera de la lista de las 88 constelaciones oficiales. Muchos otros nombres extraños y divertidos pertenecen ahora a la historia. ¿Puedes adivinar qué constelaciones continúan existiendo y cuáles están «extintas»? ¡Haz nuestro quiz para descubrirlo!

Gatos cósmicos en el cielo profundo: maravillas para observar con telescopio
¿Te apetece un desafío? ¡Descubramos estos gatos celestes a los que les encanta jugar al escondite!
Galaxia Ojo de Gato (Messier 94)
¿Pueden ser amigos los perros y los gatos? Parece que sí, porque la Galaxia Ojo de Gato se encuentra cómodamente instalada en la constelación de los Perros de Caza —Canes Venatici en latín—. Esta galaxia espiral tiene una magnitud de 8,9 y puede localizarse con unos buenos binoculares, aunque un telescopio ofrece una vista mejor. Con un telescopio de 6 u 8 pulgadas, puedes observar un núcleo brillante y compacto rodeado por un tenue resplandor espiral que recuerda al hipnótico ojo de un gato. La Galaxia Ojo de Gato, también conocida como Messier 94 en el célebre Catálogo Messier, se observa mejor en el hemisferio norte de marzo a mayo.

Nebulosa Ojo de Gato
La Nebulosa Ojo de Gato —que no debe confundirse con la Galaxia Ojo de Gato—, también conocida como NGC 6543, es una nebulosa planetaria situada en la constelación del Dragón. Tiene una magnitud aparente aproximada de 8,2 y un elevado brillo superficial, por lo que puede verse con un telescopio pequeño. Con un instrumento de 4 pulgadas o más, aparecerá como una mancha difusa y alargada. Los telescopios más grandes, con 200 aumentos o más, pueden revelar la compleja forma que da nombre a la nebulosa. La Nebulosa Ojo de Gato se observa mejor de mayo a noviembre en el hemisferio norte y no es visible desde las regiones más meridionales del hemisferio sur.

Nebulosa Pata de Gato
Una de las cosas más adorables del mundo, la pata de un gato, también está inmortalizada en el cielo nocturno. NGC 6334, conocida como la Nebulosa Pata de Gato, se encuentra en la constelación de Escorpio. La nebulosa está cerca del plano de la Vía Láctea, donde el medio interestelar contiene una gran cantidad de polvo. Por ello, su luz debe atravesar nubes de polvo que absorben y dispersan las longitudes de onda más cortas —ultravioleta, violeta y azul—, lo que confiere a la nebulosa su característico color rojo. Estas nubes también atenúan su brillo, por lo que se necesita un telescopio de al menos 10 pulgadas para observar los dedos de la pata. La nebulosa puede observarse en el hemisferio sur de abril a agosto; desde latitudes bajas del hemisferio norte permanece muy cerca del horizonte sur.

Grupo de Galaxias del Gato de Cheshire
El Grupo de Galaxias del Gato de Cheshire es tan escurridizo como el personaje que le da nombre. Para observarlo se necesita un telescopio potente y un cielo completamente oscuro. Situado en la Osa Mayor, este grupo está presente durante todo el año en el cielo del hemisferio norte.
Los «ojos» y la «nariz» del gato son enormes galaxias en primer plano, mientras que las estructuras curvas que forman su rostro y su sonrisa son imágenes de cuatro galaxias de fondo más lejanas deformadas por lentes gravitacionales. Cada «galaxia-ojo» es el miembro más brillante de su propio grupo, y los dos grupos se aproximan entre sí a casi 500 000 km por hora.
Por cierto, ¡el Gato de Cheshire aparece en el espacio de distintas formas! Además del grupo de galaxias, existe un asteroide llamado 6042 Cheshirecat, que puedes localizar mediante la función de búsqueda de Sky Tonight.

Gatos impostores: otros cuerpos celestes con alma felina
Algunos gatos espaciales no necesitan nombres oficiales para reinar en el cielo: ¡están ahí, esperando a que los descubras! Muchos objetos celestes parecen gatos, aunque tengan nombres diferentes.
Tomemos como ejemplo la Nebulosa Espagueti (Simeis 147). Es un remanente de supernova situado entre las constelaciones de Auriga y Tauro. A primera vista puede parecer una maraña de espaguetis, pero obsérvala de nuevo: ¿no parece un gato esponjoso?

¿Y qué decir de Sh2–284, una colorida nebulosa de emisión situada en la constelación del Unicornio? En una fotografía reciente del VLT Survey Telescope se parece mucho a la cabeza de un gato cósmico sonriente. ¡Imagina rascar detrás de la oreja a un gato cuya cabeza mide unos 150 años luz!

También está la Nebulosa de Carina (NGC 3372), visible a simple vista desde el hemisferio sur. Se encuentra en la constelación de Carina, cerca de la Cruz del Sur. Puede que no distingas nada felino a simple vista ni siquiera con un telescopio, pero observa estas imágenes obtenidas por la Wide Field Camera 3 del Hubble. ¿No te recuerda a un gato saltando? A nosotros desde luego que sí.

Los objetos de cielo profundo suelen recibir nombres inspirados en animales y otras cosas familiares. A veces resulta divertido descubrir cómo se les ocurrieron estos nombres a los astrónomos. ¡Haz nuestro quiz sobre los nombres de los objetos de cielo profundo e intenta adivinarlos!

Félicette, la única gata real que viajó al espacio
Félicette era una gata francesa blanca y negra que se convirtió en el primer y único felino en viajar al espacio. El 18 de octubre de 1963 voló a bordo de un cohete Véronique AG1, alcanzó una altitud de 157 km, experimentó varios minutos de ingravidez y regresó sana y salva a la Tierra tras un vuelo suborbital de 13 minutos. Su insólita misión sigue siendo un capítulo fascinante, aunque a menudo olvidado, de la historia de la exploración espacial.
Descubre la historia completa de Félicette o mira un breve video sobre su extraordinario viaje.
Preguntas frecuentes sobre las constelaciones felinas
¿Existe una constelación del Gato?
Actualmente no existe ninguna constelación oficial dedicada al gato doméstico. Felis era una constelación histórica del Gato, pero no fue incluida en la lista de las 88 constelaciones oficiales modernas. Leo, Leo Menor y Lince son constelaciones felinas reconocidas oficialmente.
¿Qué es la Estrella Gato?
HD 85951 es una estrella de color rojo anaranjado situada en Hidra y denominada oficialmente Felis. Antiguamente formaba parte de la constelación histórica Felis.
¿Cuál fue el primer gato en el espacio?
Félicette, una gata francesa blanca y negra, se convirtió en el primer gato en el espacio el 18 de octubre de 1963. Realizó un breve vuelo suborbital a bordo de un cohete Véronique, alcanzó una altitud aproximada de 157 km y regresó sana y salva en paracaídas. Félicette continúa siendo el único gato que ha viajado al espacio. Descubre más sobre Félicette, la gata espacial.
Gatos cósmicos: datos esenciales
¡El cielo nocturno está lleno de maravillas y muchas de ellas están dedicadas a nuestros amigos peludos! Utiliza nuestra aplicación Sky Tonight para encontrar fácilmente los gatos del cielo, desde sus ojos hasta sus patas. ¡Disfruta observando las estrellas!
No solo gatos: los perros que viajaron al espacio
Antes que Félicette, dos perritas soviéticas —Belka y Strelka— hicieron historia al convertirse en los primeros perros que orbitaron la Tierra y regresaron sanos y salvos. Descubre el viaje espacial de los perros que allanaron el camino para los vuelos espaciales tripulados.
