La verdad sobre los nombres de las estrellas: ¿de verdad puedes comprar una estrella? 💫

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La verdad sobre los nombres de las estrellas: ¿de verdad puedes comprar una estrella? 💫

Imagina el regalo perfecto para tu ser querido: ¡una verdadera estrella del cielo! Con el nombre de tu alma gemela en su honor; comprada y certificada. ¡Qué oportuno que haya tantas agencias que venden estrellas! Pero espera, ¿por qué se niegan a mostrarte tu estrella en el observatorio local? ¿Y por qué no puedes encontrar ese precioso nombre en ningún catálogo de estrellas ni en ninguna aplicación de observación de estrellas? La triste realidad es que no se puede poseer una estrella ni ponerle nombre por dinero. Hablemos del porqué.

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¿Puedo comprar una estrella?

No, no puedes. No hay un registro comercial de estrellas. Además, ningún catálogo de estrellas, observatorio local o cualquier persona conectada a la comunidad científica reconocería que tienes derechos sobre una estrella. Tal como estipula el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967, que la exploración y uso del espacio ultraterrestre será de la incumbencia de toda la humanidad y se realizará en interés de todos los países, no de un gobierno ni de una persona en particular. Así que, si "compras" una estrella solo vas a gastar tu dinero en un papel muy chulo pero sin valor alguno. Solo la organización que te vendió la estrella probablemente reconocerá tus derechos sobre ella y mantendrá el estatus de dicha estrella en su propio catálogo interno. Sin embargo, incluso eso es solo seguro para las viejas compañías "de buena reputación" (¡algunas de ellas pretenden vender estrellas desde los años 70!).

¿Puedo comprar el nombre de una estrella?

Tampoco es posible comprar el nombre de una estrella. La Unión Astronómica Internacional es la única institución con derecho a nombrar cuerpos celestes. Y la posición de la UAI aquí es clara: "Como organización científica internacional, la UAI se disocia por completo de la práctica comercial de "vender" nombres ficticios de estrellas, nombres de accidentes geográficos o bienes inmuebles en otros planetas o lunas del sistema solar". Hay formas de darle un nombre a un objeto celeste. Lo contaremos más adelante, pero en ningún caso se hace por dinero.

¿Puedo adoptar una estrella?

Puedes, en cierto modo. Algunas organizaciones sin fines de lucro sugieren "adoptar una estrella", lo que significa donar para la investigación de objetos del cielo en particular. Y aún con esas, no verás tu nombre en los catálogos oficiales ni tampoco poseerás realmente una estrella, aunque sí tendrás un certificado astronómico para tu gusto y disfrute, y tus datos constarán de forma interna para la organización en Google Sky. Además, el beneficio real es que contribuirás a la ciencia. Por otra parte, debe tenerse en cuenta que el precio por ese tipo de servicio es mucho más bajo, lo que también es una forma de luchar contra las empresas deshonestas.

Aún así, ¿puedo ponerle nombre a una estrella, si realmente quiero?

Puedes, si lo deseas, pero probablemente no valga la pena pagarlo.

Ninguna ley prohíbe cambiar el nombre de nada mientras no se utilicen marcas comerciales o palabras ofensivas. Por lo tanto, en este sentido, una estrella no es diferente de un gato, un juguete o una piedra, pero, insistimos: ninguna organización astronómica oficial te reconocerá un "derechos de ponerle nombre" a una estrella. También puedes crear e imprimir tu propio mapa estelar.

¿Cuánto cuesta ponerle nombre a una estrella?

Si aún así, te sigue haciendo gracia comprar trozo de papel con tu nombre, aunque no tenga ninguna validez jurídica, el precio va desde los 10 $.

¿Cómo reciben un nombre oficial las estrellas?

La Unión Astronómica Internacional es quien asigna a las estrellas las designaciones reconocidas y utilizadas por la comunidad científica mundial. La decisión definitiva sobre los nombres recae siempre en la UAI, que suele animar a la gente a sugerir nombres para objetos celestes como satélites, exoplanetas recién descubiertos y sus estrellas anfitrionas. Los nombres se pueden elegir a través de campañas públicas de nomenclatura (como NameExoWorlds), pero todos ellos deben seguir estrictamente las pautas de nomenclatura de la UAI.

Designaciones de estrellas

Las designaciones de estrellas son alfanuméricas y ahora van asignadas automáticamente por ordenadores. Para las estrellas descubiertas hace mucho tiempo, los científicos usan designaciones de los catálogos estelares aprobados. Los más famosos son el catálogo Bayer y el catálogo Flamsteed, publicados en 1603 y 1725. Se puede hacer referencia con diferentes denominaciones a estrellas incluidas en varios catálogos.

Nombres propios de las estrellas

Los nombres propios se dan solo a las estrellas más brillantes con un gran significado cultural, histórico, agrícola o científico. Por ejemplo, la estrella HR 2491 también se llama Sirio y conocemos la estrella HR 424 por el nombre de Polaris. El Grupo de Trabajo para el Nombres de las Estrellas de la UAI recopila los antiguos nombres estelares utilizados en diferentes culturas. Su objetivo es preservar la diversidad cultural a la vez que se facilita la localización, descripción y debate sobre cualquier objeto del cielo en cualquier idioma. Sin embargo, es un trabajo a largo plazo y algunos nombres tradicionales aún no han sido aprobados.

Estrellas que llevan el nombre de personas

Aparte de los nombres antiguos, la UAI puede nombrar una estrella en honor de alguna persona de importancia histórica, aunque rara vez sucede. Por ejemplo, las tres estrellas famosas con nombres dedicados a personas son:

  • Cervantes (Mu Arae). Recibió su nombre en honor al escritor español Miguel de Cervantes.
  • Copérnico (55 Cancri A). Pusieron su nombre en honor al astrónomo Nicolás Copérnico.
  • Cor Caroli ("El Corazón de Carlos", Alpha Canum Venaticorum). En honor al rey Carlos I de Inglaterra.

Si descubres un cuerpo celeste, tienes más posibilidades de ponerle nombre, pero aún así tendrás que seguir las reglas de nomenclatura. Si quieres dedicarte un objeto celeste a ti mismo, descubre un cometa. Suelen recibir el nombre de sus descubridores o de instituciones. Por ejemplo, uno de los últimos cometas descubiertos C/2021 A1 "Leonard" fue nombrado en honor a su descubridor, el astrónomo estadounidense Gregory J. Leonard.

Conclusión: ¿es realmente un buen regalo ponerle el nombre a una estrella en honor a alguien? No, si quieres hacer un regalo de verdad y que no sea solo un pedazo de papel elegante. Si sigues queriendo obtener un certificado de tal clase, puedes "adoptar una estrella" de un proyecto de astronomía sin ánimo de lucro. Pero, si realmente te encantan las estrellas, compra un telescopio o hazte con una de las aplicaciones de observación de estrellas gratuitas. No pondrán tu nombre donde no toca, pero te ayudarán a aprender los nombres reales, su posición y más detalles sobre el universo infinito.

¡Deja que todas las estrellas brillen por ti!

Crédito del texto:
Crédito de la imagen:Vito Technology, Inc.
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