Reseña del Seestar S50 Pro: rendimiento bajo cielos urbanos
El Seestar S50 Pro es un telescopio inteligente compacto diseñado para que la astrofotografía resulte casi automática. Lo probamos durante varias noches desde el patio de una casa en la ciudad, fotografiando galaxias, nebulosas, cúmulos estelares, la Luna, el Sol y Saturno. A pesar de la contaminación lumínica urbana, el telescopio produjo imágenes sorprendentemente detalladas y se ocupó por sí solo de la mayor parte del trabajo: desde localizar y seguir objetos hasta apilar las exposiciones.
Si te interesa el telescopio presentado en este análisis, puedes consultar el precio actual y la disponibilidad del Seestar S50 Pro para Estados Unidos, la Unión Europea u otros países y regiones.
Contenido
- ¿Qué es el Seestar S50 Pro?
- Ver cómo un objeto tenue se convierte en una fotografía
- Plan Mode permite fotografiar varios objetos automáticamente
- Seestar S50 Pro: aspectos que conviene tener en cuenta
- Seestar S50 Pro: nuestras impresiones generales
¿Qué es el Seestar S50 Pro?
El Seestar S50 Pro reúne en un solo dispositivo un telescopio, una cámara, una montura motorizada, un sistema de enfoque automático y una batería. Los componentes principales están integrados en la unidad, y tanto el telescopio como el trípode caben en el estuche de transporte incluido.
No tiene ocular. En su lugar, eliges un objeto en la aplicación y ves la imagen en el teléfono. También puedes procesar y guardar las fotografías directamente desde allí.
La óptica principal tiene una apertura de 50 mm y una distancia focal de 260 mm. El telescopio pesa 2,8 kg, y el conjunto completo es lo bastante compacto como para transportarlo en su estuche. Además de la cámara principal, incorpora una cámara gran angular; ambas permiten capturar imágenes en 4K.
¿Cómo se configura el Seestar S50 Pro?
Una vez que nos familiarizamos con el telescopio, una sesión de observación típica resultaba sencilla: sacarlo al exterior, instalarlo, conectarlo a la aplicación y elegir un objetivo. La instalación y la conexión solían llevar unos cinco minutos, más algunos minutos adicionales para seleccionar el objetivo y completar los preparativos antes de empezar a fotografiar.
El telescopio encontraba los objetos rápidamente, y solo necesitaba un poco más de tiempo para prepararse y calibrarse antes de iniciar la captura. Después podía quedarse acumulando luz durante una hora o más. También probamos la conexión mediante NFC, que hizo especialmente cómodo volver a conectarlo.
Para trabajos más avanzados, el S50 Pro también admite Equatorial Mode. Este modo puede permitir exposiciones individuales más largas, pero requiere accesorios de montaje adecuados y una alineación polar precisa, por lo que supone un flujo de trabajo distinto de la configuración rápida descrita anteriormente.
¿Qué puede fotografiar el Seestar S50 Pro desde una ciudad?
Todas las imágenes de esta reseña se tomaron desde el mismo patio bajo un cielo con contaminación lumínica —aproximadamente de clase 6 en la escala de Bortle—. Había poca luz directa de farolas cercanas, pero el resplandor urbano seguía siendo evidente: las Pléyades se veían a simple vista, mientras que la Vía Láctea no.
Durante la prueba no llevamos el telescopio fuera de la ciudad, porque nos interesaba especialmente comprobar qué podía conseguir en estas condiciones. Tampoco fotografiamos la Vía Láctea: preferiríamos intentarlo bajo un cielo realmente oscuro.
Galaxia de Andrómeda

La Galaxia de Andrómeda fue una de las demostraciones más claras de lo que podía lograr el telescopio a pesar de la contaminación lumínica de la ciudad.
Nuestra mejor imagen, con 42 minutos de exposición acumulada, muestra con claridad las bandas de polvo del disco de la galaxia, además de sus dos brillantes galaxias satélite, M32 y M110.
Obtener esta vista de Andrómeda con un telescopio tan compacto desde un patio urbano fue realmente impresionante. Es uno de esos resultados que despiertan las ganas de explorar los detalles y compartir la imagen, y solo hizo falta una noche relativamente oscura, despejada y sin Luna.
Nebulosa de Orión

Otro objetivo clásico, la Nebulosa de Orión, también quedó muy bien. Su brillante región central se distingue con claridad, rodeada de nubes rosadas y estructuras más oscuras.
Esta imagen solo acumuló 11 minutos de exposición. Utilizamos el filtro de contaminación lumínica de doble banda integrado, identificado como «LP» en la aplicación. Para una ubicación urbana y un tiempo de integración tan corto, el resultado fue especialmente prometedor.
Galaxia del Triángulo

Después apuntamos a la Galaxia del Triángulo, M33. Este objeto tiene un brillo superficial muy bajo y se beneficia enormemente de tiempos de integración largos. Incluso mientras la imagen aún se estaba formando, su resplandor central ya se apreciaba con claridad.
Finalmente reunimos casi 2,5 horas de exposición útil, lo que reveló mejor la tenue estructura de la galaxia. Para objetivos como este, resulta especialmente práctico poder dejar el telescopio trabajando sin supervisión.
Conviene aclarar un detalle: los tiempos de exposición mencionados en esta reseña corresponden a la exposición útil acumulada, no a la duración total de cada sesión de observación. Por ejemplo, el telescopio puede pasar cerca de una hora fotografiando un objetivo, mientras que el apilado final contiene solo 25 minutos de exposición útil.
Cúmulos estelares y nebulosas planetarias
Cambiar entre tipos muy distintos de objetos de cielo profundo fue una de las partes más entretenidas de utilizar el telescopio.

En el cúmulo globular M13 se distingue fácilmente el denso y brillante centro, rodeado de estrellas individuales. Esta imagen solo necesitó 10 minutos de exposición acumulada.

Las Pléyades quedaron sorprendentemente bien, aunque el cielo ya empezaba a clarear. Destacan las estrellas brillantes del cúmulo y las principales estructuras de la nebulosa de reflexión circundante.

La Nebulosa de la Mancuerna, M27, tiene un aspecto completamente distinto. Su forma característica es reconocible, con una región central azul verdosa y zonas exteriores rojizas. Para esta imagen reunimos 12 minutos de exposición con el filtro LP activado.
El Sol

El Sol fue, de hecho, el primer objeto que fotografiamos con el Seestar S50 Pro.
Instalamos el filtro solar incluido y sacamos el telescopio al exterior el mismo día que lo desembalamos. Cuando volvimos a fotografiar el Sol más adelante, la disposición de sus grupos de manchas solares ya había cambiado de forma perceptible.
Nos gustó poder utilizar el telescopio también durante el día, incluso cuando no teníamos prevista una noche completa de astrofotografía.
Sin embargo, para observar el Sol es imprescindible colocar correctamente un filtro solar adecuado en la parte frontal del telescopio. Examínalo siempre y fíjalo siguiendo las instrucciones del fabricante antes de apuntar el telescopio al Sol. El filtro LP integrado que se utiliza para la astrofotografía nocturna no sustituye a un filtro solar.
La Luna

Fotografiamos la Luna tanto con un terminador bien marcado —la frontera entre sus lados iluminado y oscuro— como con el disco casi completamente iluminado.
También grabamos un vídeo de nubes pasando por delante de la Luna. Este tipo de observaciones ofrece un agradable contraste con las largas sesiones de fotografía de cielo profundo: puedes elegir un objeto brillante y verlo de inmediato en la pantalla.
Saturno

Nuestro primer intento de fotografiar Saturno quedó sobreexpuesto. Después de reducir los ajustes de exposición, obtuvimos una imagen notablemente mejor.
Con el zoom digital de 4× de la aplicación se distinguían los anillos de Saturno. El simple hecho de poder fotografiar el planeta y reconocerlo por sus anillos resultó gratificante.
Sin embargo, Saturno también puso de manifiesto una de las limitaciones del telescopio. Incluso con aumento digital, el planeta sigue viéndose muy pequeño. Si nuestro principal objetivo fuera obtener imágenes planetarias detalladas, elegiríamos otro instrumento.
Para nosotros, el Seestar resultó mucho más impresionante al fotografiar galaxias, nebulosas y cúmulos estelares.
Trazas estelares

Con la cámara gran angular también fotografiamos trazas estelares sobre el tejado y los árboles del patio.
El resultado es un tipo de astrofotografía completamente distinto: en lugar de un objeto de cielo profundo aislado, se obtiene un paisaje familiar bajo los largos arcos dibujados por las estrellas.
También experimentamos con panorámicas. Es agradable poder alternar entre estos tipos de fotografía con un mismo dispositivo.
Ver cómo un objeto tenue se convierte en una fotografía
Para los objetos de cielo profundo, el Seestar combina numerosas exposiciones individuales en una sola imagen. A medida que añade más fotogramas, los detalles tenues se hacen visibles gradualmente.
Esta se convirtió en una de nuestras partes favoritas de la experiencia: elegir un objeto interesante, iniciar la captura y verlo aparecer poco a poco en la pantalla.
Aplicamos la herramienta AI Enhance de un solo toque de la aplicación a casi todas nuestras imágenes siempre que estaba disponible. Seestar también denomina Smart Enhancement a este procesamiento en sus materiales de producto. La función trabaja con los datos capturados en lugar de generar un cielo de sustitución. En muchos casos, el resultado fue lo bastante bueno como para que no sintiéramos la necesidad de seguir procesando los archivos en un ordenador.
Nuestro flujo de trabajo habitual se desarrolló por completo dentro de la aplicación: elegir un objeto, capturarlo, procesar la imagen y guardarla. Las fotografías de esta reseña incluyen ese procesamiento realizado en la aplicación.
En ocasiones conseguimos un resultado aún mejor con Deep Sky Stack, que permite seleccionar los fotogramas individuales que se incluirán en el apilado final.
Plan Mode permite fotografiar varios objetos automáticamente
También probamos Plan Mode para fotografiar varios objetos uno tras otro.
En una sesión, el telescopio comenzó con la Nebulosa de la Mancuerna, pasó después automáticamente a Andrómeda y terminó con las Pléyades. Es una función muy cómoda: preparas la secuencia de antemano, inicias la sesión y después puedes dedicarte a observar el cielo por tu cuenta o a hacer otra cosa.
Durante otra sesión, casi olvidamos que el telescopio seguía fuera, acumulando luz de la Pequeña Nebulosa de la Mancuerna, M76. Cuando volvimos a la aplicación, continuaba fotografiando exactamente según lo previsto.
Tampoco era necesario mantener el teléfono junto al telescopio todo el tiempo. La conexión solo se interrumpía cuando nos adentrábamos más en la casa, mientras el telescopio seguía capturando imágenes. Al acercarnos de nuevo, bastaba con tocar Connect para restablecer rápidamente la conexión.
Durante una sesión de entre tres y cuatro horas, el telescopio consumió aproximadamente la mitad de la batería. Para el tipo de sesiones nocturnas que realizábamos, era más que suficiente.
Seestar S50 Pro: aspectos que conviene tener en cuenta
Hay dos aspectos de la experiencia que merece la pena mencionar.
La primera configuración llevó bastante más tiempo que las sesiones posteriores. Tuvimos que instalar la aplicación, aprender a manejar los controles y calibrar la brújula. La calibración exigió algo de paciencia porque el indicador se detuvo a mitad del proceso varias veces. Sin embargo, después de completar con éxito la primera alineación nocturna, la localización y el seguimiento de objetos funcionaron de manera fiable, y las configuraciones posteriores solo tardaron unos minutos.
La segunda limitación afecta a los planetas. Como ya hemos señalado, los anillos de Saturno se distinguen, pero el planeta sigue viéndose pequeño incluso con zoom digital. Si la fotografía planetaria detallada es tu principal prioridad, el Seestar S50 Pro no sería nuestra primera opción. Su verdadero punto fuerte son las imágenes de galaxias, nebulosas y cúmulos estelares.
Ninguno de estos dos aspectos cambió nuestra impresión general. La curva de aprendizaje fue breve y, una vez preparado, el telescopio ofreció sus mejores resultados con muy poca intervención.
Seestar S50 Pro: nuestras impresiones generales
Lo que más nos impresionó del Seestar S50 Pro fue la facilidad con la que permite practicar la astrofotografía de cielo profundo. Desde un patio urbano pudimos captar galaxias, nebulosas y cúmulos estelares con un nivel de detalle sorprendente, mientras el telescopio realizaba por sí solo la mayor parte del trabajo técnico. La configuración se volvió rápida después de las primeras sesiones, la aplicación cubrió casi todo el flujo de trabajo y funciones como Plan Mode hicieron especialmente cómodas las sesiones de captura prolongadas.
No es un telescopio para todas las tareas, especialmente cuando se trata de fotografiar planetas, que siguen viéndose bastante pequeños incluso con zoom digital. Sin embargo, para quien quiera fotografiar principalmente objetos de cielo profundo sin montar un equipo tradicional de astrofotografía, el Seestar S50 Pro ofrece una combinación muy atractiva de sencillez, portabilidad y calidad de imagen. Después de varias noches de pruebas, se convirtió en un telescopio que realmente queríamos seguir utilizando.
Si el Seestar S50 Pro se ajusta a lo que buscas, puedes comprarlo en la tienda correspondiente a tu región: Estados Unidos, Unión Europea u otros países y regiones.
